Historia

Ya estamos…5.7 de historia, con lo que habia estudiado la noche antes. No sé si será por no asistir casi a ninguna clase. O por decidir en el último momento exponer el tema “fácil”. La cuestión és que és todavía menos de lo que me esperaba =(. Al menos está aprobado sí…pero sé que todo lo demás me irá peor que éste examen. Estoy hasta los innombrables de tanto trabajo y tanto examen…deberían prohibir-los.

Yo lo que creo és que me voy a tirar de un puente o algo…y no soy un puto emo, aunque desgraciadamente y para mi vergüenza este jodido blog lo disimula muy rebién desde el principio. Lo que pasa és que me tienen hartos mis complejos y tonterías de persona debil: como es el caso ahora mismo de sentirme totalmente tonto por sacar esas notas. O mejor dicho por haberme creído capaz de sacarla mejor. Ultimamente me fijo en lo poco que sé de mi mismo…no conozco mis limites, mis capacidades,  y esto es esencial para la felicidad.  Probablemente todo eso se deba a que observe las cosas fijandome solamente en cosas irrelevantes…definitivamente idiota. Sin capacidad para quedarme con lo esencial, medio autista por ello…

Ya está bien…se me cierran los párpados y habia entrado a ver como iban las estadísticas: de puta madre! De momento no entrais nadie…así que eso me da libertad para escribir lo que me dé la gana, salga de los huevos la mismísima polla. Buenas noches!

Infelicidad

Ya veis, nuevo blog…y al decir nuevo blog, es como si no dijera nada. Porque no sabéis si he tenido más blogs o este es el primero. Precisamente esto es lo que me anima a escribirlo. Que no sabéis quien soy, de dónde vengo ni adónde voy, más o menos como yo.

Como podéis suponer por el título, no me siento precisamente feliz. Quizá por eso prefiero desahogarme delante de un público que no me conozca. Porque nunca he visto bien la autocompasión ni me han parecido demasiado sinceras a las personas que te restriegan en la cara lo tristes que están para al cabo de un momento verles tan contentos. O como mínimo aparentándolo. O queriéndolo aparentar. En los peores casos, haciendo cosas que les harán más infelices a ellos y a los que les rodean.

Probablemente mi incapacidad de explicar mis preocupaciones a mis conocidos se debe a esa falta de contemplación para con los que me lo explican a mí. Entonces cabe preguntarse: ¿a qué se debe esta falta de compasión por las personas que me rodean? ¿es acaso vergüenza ajena? ¿Les pierdo un poco el respeto por mostrarme sus puntos débiles? Y todo eso, podría deberse también a que a uno le gusta ver seguridad en los demás…la seguridad lo puede todo, y la depresión es inseguridad. Además, se nos hace difícil no ver como idiota al amigo que, estando nosotros en buen estado de ánimo, nos cuenta que se quiere suicidar por un par de cosas que nos parecen, en aquel momento, idioteces. Pero los sentimientos están en nuestra mente, nuestra mente en nuestro cerebro y éste en nuestro cuerpo. Malditos desequilibrios hormonales o lo que sea eso…